sábado, 19 de marzo de 2011

"Hermano del Corazón", relato para el concurso de Karol Scandiu

Hola!!!! aquí les dejo el relato con el que participo en el concurso de Karol...
Espero les guste ;)


Hermano del Corazón

-Aún no puedo entenderlo...- Josías miraba el horizonte desde la costa del mar Naramus, en el lejano país de Sarimento.
-Debo irme. No puedo decirte más, tu vida ya corre peligro tan sólo por ser mi amigo- replicó tristemente Caleb.
Josías dirigió su mirada hacia el muchacho de ojos pardos y cabellos castaños.
Eran amigos desde la infancia. Habían hecho juntos la escuela primaria y también la secundaria. Ahora, a poco de comenzar la universidad, Caleb anunciaba que debía marcharse lejos y era poco probable que algún día regresara.
Josías había propuesto acompañarlo, más su amigo se negó rotundamente.

-Es demasiado peligroso... Sabes que del otro lado del mar, la Nación de Kilam ha planteado la guerra- advirtió Josías. Su ojos grises mostraban desesperanza y preocupación mientras hablaba.- Desde aquí han enviado miles de soldados para ayudar a los rebeldes a detener el avance... Si llegan a estas tierras, lo dominarán todo, como ya hicieron con la olvidada Isla Azur.
Caleb suspiró. Él, mejor que nadie, sabía bien lo que estaba ocurriendo.
-Amigo, por favor, deja de preocuparte- suplicó- Estaré bien. Nada le pasará a este lugar, ya verás...
Josías no era capaz de creer en las promesas de su hermano del corazón. Temía demasiado por su vida.

-Siempre has estado a mi lado para ayudarme y darme tu apoyo incondicional- Caleb desvío la mirada mientras su amigo le hablaba- Pero nunca he tenido oportunidad de hacer algo por ti.
Caleb reprimió un gemido. Si Caleb supiera la verdad, si tan sólo pudiera imaginar o suponer la décima parte de lo que estaba sucediendo, vería que sus palabras no tenían mucho de verdad...

-¿Recuerdas lo que sucedió cuando la Isla Azur cayó bajo el dominio del Rey de Kilam?- cuestionó Caleb casi en murmullos.
Ellos eran apenas infantes de poco más de dos años por aquel entonces, pero los adultos recordaban bien lo sucedido y se lo habían hecho saber a sus hijos.
-Sí. El Rey derribó la soberanía antigua de Azur y declaró esas tierras como suyas. Muchas familias alcanzaron a huir y encontrar refugio en otros países... Tus padres y tú llegaron por aquel entonces- Josías no entendía a qué venía esa pregunta.
-Se dice que el Rey de Kalim nunca pudo dar muerte al descendiente real de Azur y que aún lo busca... He oído a los adultos especular sobre la posibilidad de que esta nueva guerra sea por ese motivo...
-Nunca pude comprender porqué atacaron esa isla en primer instancia.
-Los residentes de Azur eran personas especiales... Manejaban la magia con naturalidad, eran hechiceros puros desde su nacimiento. El ataque no ocurrió al azar, eligieron hacerlo en noche de luna nueva, cuando los hechiceros de Azur perdían sus poderes y eran simples humanos...
Josías se sorprendió ante todo lo que su amigo le decía. No por los hechos en sí, sino por todo lo que demostraba saber.
-Caleb, ¿quién te ha dicho todo eso?
-Mi padre, él me lo explicó de niño... Y hace dos días, cuando cumplí los 18, logré el control definitivo de mis poderes.
Josías dio un paso atrás asustado. Para él la magia era algo lejano y mítico, pero no podía evitar confiar en Caleb.
Respiró profundo y se acercó a su amigo nuevamente. Ahora, en el murmullo más ínfimo preguntó:
-¿Eso es todo? ¿Hay algo más que debas decirme?
Caleb sabía que había actuado mal al contar todo aquello, pero no soportaba la idea de abandonar a su amigo así, sin más.
-Yo... soy...- hizo silencio dándose animos y prosiguió- Yo soy el heredero al trono y mi padre en realidad es mi tutor, quién me ha estado protegiendo del Mal que me busca... Todos los demás refugiados de Azur se concentraron en el extremo norte de este país; a mí, en cambio, me trajeron aquí para alejarme de todo y poder fingir que éramos simples pescadores.

Josías asintió en silencio y abrazó a su amigo con fuerza.
Podía recordar cuando falleció su abuelo y el dolor que eso significó para él, sin duda haber perdido ambos padres debía ser aún más doloroso para Caleb.
-Por todo esto debo irme... Planean irrumpir y dominar el país para ganar poderío y para atraparme y eliminarme- Caleb contenía el dolor y la tristeza. No quería ver a su amigo en peligro. Ya tenía trazado un plan y pensaba llevarlo adelante a como diera lugar.
-¿Cuándo te vas?- inquirió Josías.
-A todos, mi tutor les ha comentado que partimos mañana a la tarde, pero en realidad nos iremos hoy a la medianoche...
Josías miró el horizonte y estimó el tiempo faltante. Unas 5 horas como mucho.
-Te voy a extrañar mucho- prometió- Siempre serás mi amigo, nunca te olvidaré y jamás diré nada a nadie.

Caleb intentó sonreír, no logró mucho. Sabía que su amigo era sincero y fiel, siempre estaría en deuda con él por eso. Su responsabilidad como futuro Rey lo llevaba lejos de allí y sentía que jamás podría compensar a Josías por el abandono.
"Todo es por su bien", con eso se contentaba.
Confiaba en que, una vez fuera de Sarimento y con su rastro eliminado, Josías estaría a salvo, o al menos, tan a salvo como los demás habitantes del lugar.

-Sí, lo sé. Sé que siempre podré contar contigo- replicó devolviendo el abrazo- Por eso estoy obligado a hacer esto...
Antes de que Josías respondiera a esas palabras, Caleb cubrió el rostro de su amigo y murmuró palabras antiguas que ya muchos habían olvidado.
Caleb vio cómo su amigo caía inconsciente entre sus brazos. Con cuidado, lo depositó en la suave y tibia arena que cubría el suelo y suspiró.
El hechizo había funcionado correctamente, podía buscar y rebuscar en los pensamientos de Josías y comprobarlo, ningún recuerdo suyo había en ningún rincón...
En silencio, caminó rumbo a su hogar dónde lo esperaba su tutor para partir lejos.
A pocos pasos de su amigo, giró, observó a Josías que dormía plácidamente y sonrió levemente.
-Hermano, pronto nos volveremos a ver… y tu familia y tu vivirán como nobles en mi hogar, lo prometo…- murmuró antes de seguir camino y zambullirse en la oscura noche.

A la mañana siguiente, Josías despertó y se sorprendió al descubrirse en plena playa.
El sueño que había ocupado sus pensamientos aún parecía vivo ante sus ojos…
Un rey noble se presentaba ante él y le invitaba a vivir con él, le ofrecía su amistad y confianza ciega.
Sonrió. Él, que era un muchacho reservado e introvertido, tomó ese sueño como una promesa. Algún día, tendría un amigo así, un hermano del corazón por el cual lo daría todo…
Hasta ese entonces, sólo le quedaba esperar.

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3 comentarios :

  1. como ya comenté donde Karol, es un relato muy lindo, muestra la profundidad de una bella y pura amistad. me gustó mucho:D
    suerte bella!

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  2. Muy lindo relato! Un poco triste, pero muestra lo que significa una verdadera amistad. Me encantó.
    Besos.

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  3. Veo que concursas en el blog de Karol, me hubiera gustado concursar tambien en la convocatoria de tu blog, desafortunadamente llegué tarde, pero de igual manera me gusta tu blog, ya te sigo, que tengas buen dia y mucha suerte con el concurso de Karol Scandiu.

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Gracias por ayudar a que el mío crezca!!!